Umberto Eco, en Apocalíticos e Integrados, destaca un curioso rasgo de los cómics de Superman, este personaje lleva a cabo sus heroicidades en una temporalidad algo difusa:
Superman realiza una determinada hazaña [...]; aquí termina la historia. En el mismo ‘comic book’ o a la semana siguiente, empieza una nueva. Si esta se iniciara en el mismo punto en que habia terminado la anterior, Superman habría dado un paso hacia la muerte [...] iniciar una historia sin hacer menor alusión a que hubo otra anterior, podría llegar a sustraer a Superman de las leyes de la consumición. (p. 236).
La sabiduría popular generalmente ha clasificado las series en dos tipos: 1) esas en las que puedes ver un capítulo de vez en cuando y disfrutarlo, ya que tiene una estructura suficientemente cerrada y coherente para ser entendido en sí mismo 2) aquellas otras que son como las clases de matemáticas, si un día no lo ves estas jodido/a. La composición temporal es uno de los puntos clave de toda narrativa; los guionistas que la ponen en marcha lo harán de manera más o menos consciente o intuitiva, pero están imaginando y construyendo al espectador, al tiempo que tratan de generar unas prácticas de consumo asociadas a sus productos.
Tres casos actuales que me llaman la atención. El primero de ellos es el de Lost, la estructura temporal de esta serie es extremadamente compleja y mucho más en los capítulos de las últimas temporadas. Te puedes encontrar con que en un momento concreto tenga que ser recordado algo de lo que ocurrió al principio de la serie (hace cuatro o cinco años) para entender lo actual, lo cual puede estar aconteciendo en el pasado. Los guionistas, jugando desde el principio con los flashbacks de la vida de los personajes, han sabido hacer que sus espectadores ansíen conocer cada semana un poco más de la historia, aún sabiendo que se les plantearán nuevas dudas quizá más desconcertantes que las anteriores.
La segunda son los Simpson. Sus capítulos guardan cierta similitud con lo que cuenta Eco de Superman, los personajes llevan años teniendo la misma edad y prácticamente no hay referencia al pasado; pero sí ocurre en ciertos momentos, por ejemplo, con la muerte de la mujer de Net Flanders o con el arresto del actor secundario Bob gracias a Bart; esas situaciones sí son recurrentes y se regresa a ellas en determinados capítulos para construir situaciones nuevas. Sin embargo, y de manera algo irónica, a pesar de las muchas veces en las que ha coincidido el Señor Burns con Homer, nunca recuerda su existencia.
La última serie es la de Padre de familia. Aquí hay referencias al pasado y de hecho son muy frecuentes, pero en línea con el resto de la serie, resultan totalmente absurdas; además se trata de un pasado desconocido para el espectador que se revela al tiempo que el propio presente. He aquí un ejemplo.